Armá tu propio banco de prompts y dejá de escribir lo mismo todos los días

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Si usás un asistente de IA todos los días, probablemente estés reescribiendo las mismas instrucciones desde cero cada vez, y obteniendo resultados distintos sin saber bien por qué. El problema no es el modelo: es que cada pedido es una improvisación nueva. Un banco de prompts arregla eso en una tarde.

Revisado el 15/10/2026

En resumen

  • No empieces coleccionando prompts ajenos: anotá durante una semana lo que de verdad le pedís.
  • Un prompt reutilizable tiene cuatro partes fijas y una sola variable.
  • Lo que más mejora el resultado no es la redacción: es pegar un ejemplo tuyo de cómo querés que quede.
  • Guardalo donde ya trabajás. Un banco en una app aparte se abandona.

Qué merece entrar al banco

La tentación es arrancar bajando una lista de «200 prompts para freelancers». Casi ninguno te va a servir, por un motivo simple: esos prompts fueron escritos sin conocer a tus clientes, tu rubro ni cómo escribís vos. Lo que los hace funcionar es justamente lo que les falta.

Hacé esto en cambio. Durante una semana, cada vez que le pidas algo a un asistente, copiá el pedido en un archivo de texto. Al final de la semana vas a tener entre veinte y cuarenta pedidos, y vas a ver que se agrupan en cinco o seis tipos. Esos cinco o seis son tu banco. El resto son casos únicos que no vale la pena plantillar.

Un pedido merece convertirse en plantilla cuando cumple dos condiciones: lo hacés al menos una vez por semana, y el resultado te sirve solo después de corregirlo. Si ya sale bien a la primera, no hay nada que optimizar. Si lo hacés una vez cada dos meses, escribirlo de nuevo cuesta menos que buscarlo.

Las cuatro partes de un prompt reutilizable

Un prompt que se puede reusar separa lo que nunca cambia de lo que cambia siempre. Las cuatro partes fijas son estas.

Contexto. Quién sos y para quién es esto. «Soy diseñadora freelance en Argentina; mis clientes son pymes y estudios chicos que no manejan vocabulario técnico.» Esta parte la escribís una vez y la pegás en todos.

Tarea. Qué tenés que obtener, en una frase, con el formato incluido. No «ayudame con un mail» sino «escribí un mail de no más de 120 palabras, sin asunto, en tono cordial y directo».

Restricciones. Lo que no querés. Esta es la parte que casi nadie escribe y la que más cambia el resultado: «no uses signos de admiración, no pidas disculpas, no cierres con una pregunta, no uses la palabra sinergia«. Cada vez que corrijas una salida, fijate si la corrección es una restricción que te faltó y agregala.

Ejemplo. Un texto tuyo anterior que haya quedado como querés. Es lo que más rinde de los cuatro y casi nadie lo incluye porque da trabajo buscarlo la primera vez. Después queda pegado en la plantilla para siempre.

Y después va la única parte variable, bien marcada para no olvidarte de completarla. Usá corchetes o mayúsculas, algo que salte a la vista: [ACÁ VA EL PEDIDO DEL CLIENTE].

Pedile el borrador, no la versión final. Un prompt que pide «el texto terminado» te obliga a reescribir todo si no te gusta. Uno que pide «tres aperturas distintas, de una línea cada una» te deja elegir y seguir vos. Para la mayoría del trabajo de escritura, el segundo formato rinde más.

Tres plantillas para copiar

Estas tres cubren casi todo lo repetitivo de una semana freelance. Cambiales el contexto por el tuyo antes de usarlas.

1. Convertir un pedido confuso en un alcance claro.

Soy [TU OFICIO] freelance en Argentina. Te paso el mensaje de un cliente.

Devolveme tres cosas:
1. Qué está pidiendo, en una frase.
2. Qué datos faltan para poder presupuestarlo (lista corta).
3. Tres preguntas concretas para hacerle, en voseo, en tono cordial.

No inventes nada que no esté en el mensaje. Si algo es ambiguo,
ponelo en la lista de datos que faltan en vez de suponerlo.

Mensaje del cliente:
[PEGAR ACÁ]

La tercera instrucción es la clave: sin ella, el asistente completa los huecos con suposiciones razonables y vos presupuestás sobre algo que el cliente nunca dijo.

2. Revisar un texto tuyo sin que lo reescriba.

Revisá este texto. No lo reescribas: marcame solo los problemas.

Para cada problema, dame la frase exacta, qué tiene de malo
y una alternativa. Priorizá: frases que se entienden mal,
repeticiones, y párrafos que no aportan nada.

No me comentes lo que está bien. Si algo es cuestión de gusto
y no de claridad, no lo marques.

Texto:
[PEGAR ACÁ]

El «no me comentes lo que está bien» ahorra la mitad de la respuesta, que suele ser elogios sin información.

3. Resumir una reunión en tareas.

De estas notas de reunión, extraeme:
- Lo que quedó decidido (solo si está dicho explícitamente).
- Lo que tengo que hacer yo, con fecha si la mencionamos.
- Lo que tiene que hacer el cliente.
- Lo que quedó sin resolver.

Si algo no entra claramente en ninguna de las cuatro, dejalo afuera
y listá esas frases aparte bajo "dudoso".

Notas:
[PEGAR ACÁ]

La categoría «dudoso» existe para que no te meta en la lista de tareas cosas que nunca acordaste.

Si querés armar uno desde cero con esta estructura, el generador de prompts del sitio arma las cuatro partes a partir de lo que necesitás.

Dónde guardarlo

La regla única es que tiene que estar a menos de dos clics de donde escribís. Un banco de prompts en una app que abrís solo para eso se abandona en diez días.

Dónde A favor En contra
Expansor de texto del sistema Lo invocás con dos letras, en cualquier app Incómodo para textos largos
Archivo de notas fijado Gratis, editable, sin instalar nada Hay que copiar y pegar a mano
Instrucciones guardadas del propio asistente El contexto se aplica solo, sin pegarlo Depende de la plataforma
Planilla compartida Sirve si trabajás con alguien más Demasiados pasos para uso diario

Si tu asistente permite guardar instrucciones permanentes o proyectos con contexto propio, ese es el mejor lugar para la parte de contexto: la escribís una vez y deja de ocupar lugar en cada pedido. Las plantillas de tarea, en cambio, conviene tenerlas sueltas para poder elegir.

Cuidado con lo que pegás. Un prompt guardado con el nombre real de un cliente, su presupuesto o un documento interno se convierte en un dato que vas a reenviar sin pensarlo cada vez que uses la plantilla. En las plantillas, siempre datos ficticios; lo real va en la parte variable, consciente.

Cómo mejorar un prompt que no anda

Cuando un resultado sale mal, la reacción normal es reescribir todo el prompt. Casi nunca hace falta. Probá en este orden.

  1. Agregá un ejemplo. Si el tono no es el tuyo, ningún adjetivo lo va a arreglar; un párrafo tuyo sí.
  2. Convertí la corrección en restricción. Lo que tuviste que borrar a mano, prohibilo explícitamente en el prompt.
  3. Fijá el formato de salida. «Tres viñetas de una línea» da resultados mucho más estables que «un resumen breve».
  4. Partilo en dos pasos. Si le pedís que investigue y escriba a la vez, suele hacer mal las dos. Primero el material, después el texto.

Y una advertencia que vale para todo esto: el prompt no verifica nada. Si el resultado incluye un dato, una cifra o una norma, confirmala vos antes de mandarla. Un banco de prompts te ahorra escritura, no criterio. Sobre dónde conviene y dónde no delegar, está la guía de qué conviene delegarle a la IA y qué no.

Preguntas frecuentes

¿Sirve el mismo prompt en distintos asistentes?

Las cuatro partes sí: contexto, tarea, restricciones y ejemplo funcionan en cualquiera. Lo que cambia entre plataformas son los trucos de formato y la longitud que toleran. Si escribís en lenguaje claro y sin depender de sintaxis rara, tu banco sobrevive a un cambio de herramienta.

¿Cuántos prompts debería tener?

Entre cinco y diez. Más que eso y vas a perder más tiempo buscando el correcto que escribiéndolo de nuevo. Si tu lista crece, es señal de que hay varios que son variantes del mismo y conviene fusionarlos.

¿Conviene decirle que actúe como un experto?

Mucho menos de lo que se cree. «Actuá como un copywriter de clase mundial» no agrega información; describir a tu lector y mostrar un ejemplo sí. Usá el espacio del prompt para datos concretos, no para títulos.

Transparencia: esta guía no incluye enlaces de afiliado a la fecha de su revisión.

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